Dos de Febrero de 1999, con casi nueve años emprendía junto con mi familia una nueva aventura hacia un un país desconocido. Llegábamos a Venezuela. Ese día coincidió con la toma de posesión a la presidencia del protagonista de esta
entrada en mi blog: Hugo Rafael Chávez Frías. En ese momento, y con la inocencia de un niño de nueve años no imaginé la importancia que tendría en un futuro dicha fecha, marcaría en un alto porcentaje los casi nueve años que mi familia y yo vivimos en ese país. Varios amigos y conocidos me han pedido opinión (supongo que por los años vividos allí) sobre todo los relacionado con la muerte de Chávez y sus posibles consecuencias. Pues bien, vamos a ello.
"Patria, Socialismo o Muerte", este fue el mayor legado dialéctico que dejó a sus súbditos, una especie de lema que no paraba de repetir cada vez que tenía ocasión de hablar, que no eran pocas por cierto ya que por ejemplo tenía un programa propio en la televisión pública de nombre "Aló Presidente" con horario de inicio pero no de fin, en la que daba rienda suelta a su particular "show" político. Imaginaos a Zapatero o Rajoy hablando horas y horas sin parar y sin cortes publicitarios, yo la verdad es que no. Chávez tenía un don de palabra innato, una verborrea sin parangón. Dicha cualidad y junto a su gran carisma (que lo tenía) fue la gran fórmula para llegar a tanto hogares Venezolanos, fue la gran esperanza de la clase ultra marginada durante siglos en Venezuela, pero la verdad es que se quedó en eso, en esperanza.
Ególatra, autoritario, manipulador. Podría seguir escribiendo adjetivos pero serían negativos la mayoría de ellos. Los catorce años en el poder desvirtuaron el posible proyecto político que pudiera tener para el país, es el mayor ejemplo del famoso dicho que "el poder se te sube a la cabeza". Hablar de Chávez para mucho Venezolanos es hablar de un Dios, de un ser divino. Todo esto producido por la auténtica manipulación que su gobierno logró a lo largo de todos estos años, utilizando a la clases mas desfavorecidas a las que engañaba con políticas sociales que no eran mas que cortinas de humo. Casi desde el principio, Chávez tuvo a su disposición muchos medios para llevar a Venezuela al progreso y convertirla en una potencia en América del Sur: Tenía mayoría absoluta en el parlamento y el barril de petróleo se situó en valores históricos al alza, resumiendo, tenía un inmenso poder político y económico para hacer y deshacer a su antojo. Y lo hizo, pero para mal. La auténtica realidad es que la pobreza en Venezuela aumenta, la inflación está por las nubes, la importación es totalmente necesaria para medio llenar las despensas de los supermercados y eso que hablamos de un país con un gran potencial agrícola y ganadero pero que no es explotado como debería. Y si hablamos de seguridad, la realidad es terrorífica. Venezuela se ha convertido en el segundo país mas violento del mundo, las cifras son contundentes: hace 10 años el país tenía una tasa de 30 asesinatos por cada 100.000 habitantes, y actualmente la tasa aumentó a 70 asesinatos por cada 100.000 habitantes. En 2012 se registraron más de 20 mil homicidios, cifra que superó la de 2011, que cerró con 18.850. Sencillamente aterrador. En Venezuela, pisar la calle por la noche es una auténtica aventura, detenerte en un semáforo en rojo a altas horas de la noche es de valientes. El miedo está implantado y con razón, la vida de cualquier persona puede estar sujeta a llevar unas zapatillas deportivas de marca, no hay piedad.
Si nos centramos en la muerte del ya difunto ex-presidente Venezolano y sus futuras consecuencias debemos decir que todo esta cogido con pinzas. El hasta ahora vicepresidente Nicolás Maduro coge el testigo de Hugo Chávez (al parecer de forma ilegal ya que la constitución Venezolana dictamina que al haber un vacío de poder de este tipo la presidencia temporal debería quedar a manos del presidente de la Asamblea Nacional), y se pone al frente del Ejecutivo nacional hasta las próximas elecciones, que tendrán lugar en un plazo máximo de 30 días. Hasta esa fecha la oposición Venezolana tendrá una valiosísima oportunidad para llegar a poder, pero dispone de muy poco tiempo para lograr ganar las elecciones; Recordemos que en los recientes comicios por la presidencia, Chávez ganó con un 54,4% de los votos frente al 44% obtenido por el líder de la oposición Henrique Capriles. Al parecer, Capriles volverá a ser el candidato opositor mientras Maduro lo será por el bando oficialista.
Sin duda la vida en Venezuela ha dado un giro de 180 grados, y los próximos días serán cruciales para el futuro del país. Respecto a Chávez solo puedo decir que fue un hombre con una gran inteligencia pero el amor al poder sobre todo al político le devoró. Quien se endiosa, termina mal, el hombre es victima de sus propios errores. Esperemos que todo se soluciones de una forma pacífica y en paz, los venezolanos y venezolanas se lo merecen.
Nos vemos en la próxima sistemáticos ;)
